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Contadores Linky: Enedis está enviando cartas a los hogares y reclama 1.359.

Persona en una mesa con carta de 1.359 €, calculadora, móvil y documentos.

Ces derniers días, en varias regiones de Francia, ese ruido rima con dos palabras que tensan: Linky y 1.359 €. En las redes sociales, se multiplican las fotos de cartas de Enedis, siempre con la misma cifra que salta a la vista, impresa bien grande en la página. Se ven salones desordenados, mesas de cocina, manos algo temblorosas sujetando la carta. No son casos aislados. Está convirtiéndose en una auténtica historia colectiva. Y a menudo empieza con un simple: «Señor/a, su contador no ha sido leído…». Luego, todo se precipita.

Cartas que caen como una bofetada: cómo Linky se ha convertido en un multiplicador de facturas

Por teléfono, Sabine, de 52 años, aún oye cómo le tiembla la voz cuando recuerda el momento en que abrió el sobre. Llevaba años rechazando el contador Linky, por principios, por desconfianza, por miedo a cambiar algo que «funcionaba bien». Entonces llegó esta carta: Enedis le reclamaba 1.359 euros, una regularización basada en un consumo estimado. Dos páginas de redacción formal, un plazo y un número enorme. Ese número no solo golpea tu presupuesto. Golpea tu respiración. Sabine leyó la línea tres veces, casi esperando que la tinta cambiara.

Su historia no es una excepción. Las redes se están llenando de capturas parecidas: «Enedis reclama 1.359 €», «Regularización tras rechazar Linky», «Cambio forzoso de contador, factura enorme». En grupos de Facebook de Bretaña, Normandía u Occitania se repite el mismo patrón. Contadores antiguos sin revisarse durante años. Facturas estimadas. Y de repente, la llegada de Linky o una lectura presencial… y una bomba. Un usuario compartió una factura que mostraba tres años de consumo infravalorado, ajustados de golpe. Total: 1.359 €. Exactamente la cifra que ahora atormenta estos hilos.

¿Cómo se llega siquiera a esa suma? La lógica es fría, casi matemática. Cuando los hogares rechazan el contador Linky, su consumo suele quedar basado en estimaciones, no en datos reales. Si esas estimaciones son demasiado bajas, se va acumulando una diferencia mes tras mes. Enedis conserva entonces el derecho a «regularizar» esa diferencia durante un periodo definido legalmente, una vez se conoce el índice real. Y cuando por fin se verifica el índice -cambio de contador, instalación forzosa o visita de un técnico- la factura explota de una sola vez. No extraña que se sienta como una trampa, aunque, sobre el papel, la norma estuviera escrita desde el primer día.

Cómo reaccionar cuando Enedis exige 1.359 € por tu contador Linky

Primer reflejo: respirar. Después, leer. Despacio. La carta de Enedis siempre contiene varios elementos clave: el periodo cubierto por la regularización, las estimaciones anteriores, el índice real y el cálculo detallado. Coge un bolígrafo y un papel. Copia el índice inicial, el índice final y las fechas. Reconstruye la historia de tu consumo. Un método sencillo: compara los kWh reclamados con tus hábitos anteriores -invierno/verano, nuevos electrodomésticos, periodos de ausencia-. Si las cifras te parecen irreales, ya tienes un primer argumento para impugnar.

Mucha gente se siente culpable al recibir este tipo de carta, como si hubiera hecho algo mal por rechazar Linky o por no comprobar el contador con más frecuencia. Seamos honestos: nadie hace eso de verdad cada día. Llegan las facturas, se pagan y la vida sigue. Así que cuando una regularización gigante aparece de la nada, el shock emocional es doble. Procura no llamar a Enedis en pánico ese mismo día. Espera 24 horas, habla con alguien de confianza, duerme sobre ello. Luego llama con la cabeza clara, una hoja de notas delante y un tono calmado. La persona al otro lado de la línea no es tu enemiga, pero tienes que ser preciso.

Un mediador energético lo resumió así durante un programa de radio local:

«No puedes aceptar en silencio una factura de 1.359 €. Pide explicaciones, pide pruebas y, si hace falta, pide tiempo.»

En la práctica, hay varias puertas disponibles, y no están reservadas para «expertos»:

  • Solicitar un desglose detallado de la regularización por periodos (mes o año).
  • Pedir un plan de pagos, a veces a 12, 24 o incluso 36 meses.
  • Contactar con el mediador nacional de la energía si la respuesta de Enedis o de tu comercializadora no tiene sentido.
  • Conservar cada correo, escaneo de la carta y nota de cada llamada (fecha, hora, nombre).
  • Si estás en una situación realmente difícil, hablar con un trabajador social o con tu CCAS local para recibir apoyo.

Detrás del shock de los 1.359 €: lo que esta historia de Linky dice realmente sobre nosotros

Estas cartas hacen algo más que arruinar el presupuesto de un mes. Dejan al descubierto un vínculo frágil entre los hogares y el sistema energético que alimenta todo lo que nos rodea. Durante años, mucha gente apenas miraba su contador, analógico o digital. La electricidad era casi abstracta: una luz, una ducha caliente, una nevera. Linky hizo esa abstracción más visible, con datos, curvas, números en una app. Ahora, con estas regularizaciones de 1.359 €, el coste se vuelve dolorosamente tangible. No es solo tecnología. Es confianza, es la sensación de perder el control ante una caja verde en la pared que parece «saber» más que nosotros.

Algunos dirán: «Tenían que aceptar Linky, se les avisó». Otros responden: «Teníamos derecho a rechazarlo, no a ser castigados». Entre estas dos posiciones hay miles de vidas muy corrientes. Parejas jubiladas en casas antiguas de piedra. Familias monoparentales calentando un piso pequeño con radiadores eléctricos. Jóvenes inquilinos que ni siquiera llegaron a ver su contador. En muchos testimonios, lo que más duele no es la presencia de Linky en sí, sino la manera en que se vive el cambio: cartas que suenan más a orden que a explicación, palabras técnicas, plazos que se sienten agresivos. Los 1.359 € se convierten en símbolo de esa brecha.

También hay una capa cultural detrás de todo esto. En Francia, el contador antiguo que debías leer tú mismo llevaba una especie de ritual compartido: anotar los números, llamar o introducirlos online, quizá quejarse un poco del precio. Con Linky, el ritual casi ha desaparecido. Todo es remoto, automático, silencioso. Hasta que llega una carta certificada. Esta desconexión entre la vida cotidiana y una infraestructura invisible genera miedo. Miedo a errores, a abusos, a cosas «ocultas». Y cuando el miedo se encuentra con una factura de 1.359 €, las conversaciones se vuelven cortantes, enfadadas y virales. Sobre todo en internet.

Al final, los 1.359 € exigidos hoy pueden convertirse en un punto de inflexión. No solo para quienes reciben las cartas, sino para la manera en que hablamos de energía, transparencia y consentimiento. Algunos hogares empezarán por fin a revisar su consumo con regularidad, entrar en su área de cliente o anotar su índice una vez al mes. Otros seguirán luchando contra Linky por principios. Unos pocos probablemente apostarán a fondo por placas solares y autonomía. El contador verde se está convirtiendo en otra cosa: un espejo de nuestra relación con las instituciones, con el dinero y con la tecnología. Y ese espejo no favorece a nadie.

Punto clave Detalle Interés para el lector
Origen de los 1.359 € Regularización ligada a años de consumos estimados, corregidos de golpe tras una lectura real o la instalación de Linky Comprender por qué la factura se dispara de repente
Medios de acción Solicitud de detalles, impugnación argumentada, plan de pagos, recurso al mediador de la energía No sufrir la carta: recuperar el control paso a paso
Dimensión humana Estrés, sensación de injusticia, desconfianza hacia Enedis y el contador Linky Sentirse menos solo y mejor preparado para hablarlo con su entorno

FAQ:

  • ¿Por qué Enedis reclama exactamente 1.359 € a algunos hogares? En muchos casos recientes, ese importe coincide con una regularización de varios años de consumo infravalorado, recalculada cuando una lectura real del contador o la instalación de Linky revela el índice verdadero. Los 1.359 € no son una «penalización fija», sino el resultado de un ajuste retroactivo.
  • ¿Puedo negarme a pagar la factura de 1.359 €? Puedes impugnarla, pedir explicaciones y negociar un plan de pagos. Negarte en plano sin ninguna gestión te expone a procedimientos de recobro. Empieza solicitando un desglose detallado y comprobando si el periodo y los kWh reclamados coinciden con tu uso real.
  • ¿Rechazar el contador Linky me expone automáticamente a este tipo de factura? No automáticamente. El riesgo aparece cuando tu consumo se ha basado durante mucho tiempo en estimaciones bajas, sin lecturas periódicas aportadas por el usuario. Cuando se toma el índice real, cualquier diferencia puede cobrarse dentro del plazo legal.
  • ¿Qué debo hacer si recibo una carta de Enedis sobre mi contador? Léela con atención, anota los datos clave (índices, fechas, importes), compáralos con tus facturas anteriores y luego llama a Enedis o a tu comercializadora con calma. Si la explicación no te convence, puedes escalar el caso al mediador nacional de la energía con tu expediente.
  • ¿Puede Linky ayudarme a evitar futuras regularizaciones gigantes? Sí. Una ventaja de Linky es disponer de lecturas más precisas y frecuentes, lo que limita la diferencia entre estimaciones y consumo real. Siguiendo tu consumo en tu área de cliente o app, puedes ajustar antes y evitar que una gran corrección te sorprenda más adelante.

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